viernes, 18 de mayo de 2012

Fidelidad



Me tienes enamorada el alma. A ti, jamás te seré infiel. Tus principios son y serán para sonreír, y asentir, creyendo en ellos yo también. 

Mago y acróbata de las palabras. Oído divino, imaginación celestial, historias que extasían. Ojos de mar. Maestro del verso, tú el primero, sin ti nunca más.

viernes, 13 de abril de 2012

El País del Miedo


"Vamos creciendo en miedos. Son acumulativos. Nos estamos convirtiendo en una sociedad gobernada por ellos. Está presente en muchas formas: miedo al terrorismo, a la delincuencia, a los pederastas; y otros relacionados con la sanidad, la alimentación, la crianza, los viajes. Vivimos en una sociedad asustada."

Nos educaron con miedo, inculcándonoslo. La palabra miedo, incluso, da miedo, prefieren llamarlo “prudencia”. La Prudencia, hasta en familias, es un valor más importante que la honestidad  o la honradez.  Paradójico es que, en la sociedad más segura de todos los tiempos, crezcamos con el susto incluso pegado a la almohada (¿Qué hay más aislado que una cama?).  El miedo es, ya, un negocio. Los transportes plagados de seguridad privada,  los institutos también. Para algunos, es una mina de oro.  El miedo paraliza, nos da tantísimo respeto, que tememos miedo incluso  de aceptarlo. 

 Isaac Rosa

Isaac Rosa (Sevilla, 1974) ganó en 2008 el VIII Premio Fundación José Manuel Lara con El país del miedo. Ha publicado El vano ayer (2004), ¡Otra maldita novela sobre la guerra civil! (2007), y la última, La mano invisible (2911). Todas ellas en la editorial Seix Barral. Issac Rosa, popular columnista de Público con Trabajar cansa,  ahora va a formar parte del diario digital de Ignacio Escolar Eldiario.es. Público merecía la pena por muchísimos motivos, y a mi parecer, de los primeros, que Isaac Rosa tuviera ese espacio.


El País del Miedo cuenta la historia de un padre que ve como su hijo sufre coacciones por parte de un compañero de instituto. El hijo, intimidado y amenazado, se ve obligado a robar dinero a sus padres, además de sus juguetes/ropa, para dárselo al pequeño acosador (los chicos tienen entre 14 y 16 años). El hijo, bloqueado y excluido socialmente, pide al padre que le acompañe a la entrada/salida del instituto, y que lo encubra delante de la madre y los profesores cuando el miedo llegue a tal extremo que sea incapaz de ir.
El padre hace un intento de frenar al pequeño acosador yendo a hablar con la directora del centro. El acosador empieza a humillar y golpear al padre, y éste paralizado por el miedo, acaba cediendo a darle lo que el chico pide (dinero) en incontables ocasiones.  El miedo hace que padre e hijo se recluyan en casa, cambien sus hábitos y costumbres, se obsesionen con la seguridad, llegando al extremo de mentir a la madre diciéndole que todo, ya, está controlado. El padre, que debería de actuar con determinación, se acostumbra al miedo al acosador, llegando a un punto de no saber cómo plantarle cara al asunto.

Isaac Rosa, con el personaje del padre, hace ver al lector que nadie está a salvo de los pánicos. A la narración de la historia le complementan los desarrollos de todo tipo de miedos que tiene el personaje: a ser padre, a ir por la calle, a los robos, a los inmigrantes, al dolor y al sufrimiento… miedos sociales que si lo pensamos, todos (en alguna medida) sufrimos. 

 Cámaras a la entrada de Cuevas del Becerro

El miedo es muy complejo de vencer. Tanto que ya no nos sorprende como en minúsculos pueblos, como es el caso de Cuevas del Becerro (no llega a los dos mil habitantes), se planten cámaras para aplacar los miedos al robo o actos vandálicos. Creemos ser valientes e, incluso, estamos seguros, hasta que damos con un libro como éste, El País del Miedo, que atormenta y evidencia que somos esclavos de eso, del miedo.

lunes, 13 de febrero de 2012

ALMO. Mi alma.



Almo hace de lo feo, algo más feo. Y oigan, la belleza a veces también tiene de asquerosa. Es la destreza de este país. Él, y lo sublime que guarda en sus historias. Tan odiado y envidiado, tan pedro con Heidi malísima, tan soberano, supremo. Es el genio del cine, el que deberíamos de estudiar y aplaudir. Clamores incluso a lo más mierda que lleve su firma, porque incluso lo más bajo, es lo más denso que otros mediocres directores pueden llegar a filmar. Almo es la estrella del cine español. La única que brilla con luz propia, la que se deja ver hasta de día.

lunes, 6 de febrero de 2012

Desnudos y con frío.



Estamos desnudos. Desnudos y con frío. Nos entra poco a poco por la nuca para dejarnos tiesos. Nos levanta el bello nos empina los pezones. Se nos congelan los dedos, se nos congela el alma. Estamos solos. Solos entre tanta gente. Entre gente que está en paraísos de coco y playa. Unos tienen el derecho de la manta y otros, solo tenemos derecho a mirarlos. Se recochinean de ser nosotros los infelices que morirán sin tazas de caldo ardiendo. Ellos en el infierno, tendrán con qué arroparse y guarecerse de las tempestades. Somos cucarachas, ellos águilas. Tenemos miedo a perdernos y que nadie nos encuentre. Somos nada y ellos todo. Tienen el fuego y el poder, el dinero y las carcajadas. Nosotros somos el asco, la purria, el llanto y el olvido.

viernes, 3 de febrero de 2012

Los libros nos harán libres


Si algún día podremos. 

Somos esclavos de un sistema estudiado milimétricamente para parecer A, mientras seguimos siendo B.  La libertad de expresión (por ejemplo) es una máscara de lo que de verdad tenemos: la dictadura de la propiedad. Lo mío es mío. Y lo nuestro (de todos) es nada. Trabajamos para tener, no para ser independientes.  Bolsos, coches, joyas, ipads. Estamos cogidos con cadenas, y aunque parezca que andamos solos, seguimos atados. Al dinero, y a comprar sin pensar. Las normas defienden a las pertenencias, las protegen. Castigan a los hombres y los relegan a los olvidados de las leyes. No somos iguales ante los tribunales porque unos tienen mucho, y otros, sencillamente, no tienen.

Solo los libros nos harán libres. Si algún día podremos.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Es-tijeras


Corte sin confección. Infección de pobres. Los ricos se mean dentro, y nosotros tan contentos. Garzón al banquillo. La derecha y el teatrillo. “Llaman de la Moncloa”, soy el super juez,  qué escalofrío, qué desfachatez. Policía a favor del 15M. Cinco días sin sueldo ni empleo. Palabra y libertad. Mentira sin piedad. Camps y sus trajes. Tragedia cerebral. Faltas en el fallo popular. Adéu a la Educación a la Ciudadanía. Familias son también los gays. La iglesia perdiendo clientes y su peperos siendo obedientes. Chacón y Rubalcaba, ninguno se aclara, el gato y el ratón, que vienen del mismo cajón. País de parados. Solo los parias parecen preocupados. Botella con el nombre de sus calles: que si Fraga que si el de Appel. Que si trabajar te hará libre, y libre lo harás, además de gratis.




domingo, 8 de enero de 2012

Los Blackie Books.

Me dijo una librera que los Blackie Books se la habían jugado poniendo tapa dura a sus libros. Que la gente lo asocia con la editorial Planeta. Y me hace deducir dos cosas: 1.La gente tiene calada a Planeta. 2. En estos tiempos de crisis toca renovarse o morir. Hay tres millones de editoriales y las locuras, se premian.

Las tapas duras, válgame la tontería, es lo que hizo que entrara a una libre y fuera directamente a echar un ojo a Cosas que los nietos deberían saber. Compré un par de Blackie, quedándome pobre y robándome el alma, porque cierto es, que son la crème de la crème de lo publicado hoy en día. No hablo solo del contenido, sino de cómo están presentados. Blackie ha hecho un esfuerzo por currarse todos los detalles más allá del texto. Para empezar, el logo. En cada libro encontramos una pequeña frase sobre la perrita Blackie. En el primer libro que publicaron Doit! de Jerrry Rubin dice “Blackie era una perrita bastante fea, bastante apestosa, bastante ciega y bastante sorda. Murió a los 17 años, bastante suicida. Blackie Books es un homenaje a ese animal y a la palabra bastante” En cada libro una diferente, pero en todos una de mucha sonrisa.

Los libros y las librerías nos dan miedo, y yo lo tengo con la pompa de la literatura digital. Las tabletas y los ebooks son prácticas y, si te bajas libros sin derechos, muy económicas, pero el sexo con el libro desaparece. El sexo con el libro no es otra cosa que “la experiencia Blackie”, manosearlos a gusto y devorártelos reafirmando la idea de “buena compra tía”. Entrar a una librería, echar un par de horas de ojeos y marujeos, y permitirse (de vez en cuando) una comprita, es más sano de lo que nos pensamos. También hay que ser de bibliotecas señores, pero pequeñas piezas de arte, nunca vienen mal para tu colección de ejemplares para el mañana.

Os invito a un par de cosas. Devorar libros igual que comemos galletas y nos tajamos a cerveza. Entrar en librerías y echar un ratejo de conversación con los libreros, porque ellos sí que son sabios, y, ¿por qué no? Acercaros a los Blackie Books que de cositas así, hay que sentirse orgullosas de que pasen en estos tiempos. Yo os invito, luego vosotros... y voy a empezar a hacer reseñas de los Blackie.

 La página web la están haciendo, y muy bonita, así que para más info en el facebook de ellos.